678437571

logo
  • Inicio
  • Sobre mí
  • Servicios
    • Terapias
      • Adolescencia
      • Adultos
      • Terapia de parejas
  • Preguntas frecuentes
    • Sobre la terapia
    • Opiniones
  • Recursos
    • Mindfulness
    • Meditaciones
    • Relajación progresiva de Jacobson
    • Lecturas recomendadas
  • Blog
  • Pide cita

678437571

logo
  • Inicio
  • Sobre mí
  • Servicios
    • Terapias
      • Adolescencia
      • Adultos
      • Terapia de parejas
  • Preguntas frecuentes
    • Sobre la terapia
    • Opiniones
  • Recursos
    • Mindfulness
    • Meditaciones
    • Relajación progresiva de Jacobson
    • Lecturas recomendadas
  • Blog
  • Pide cita
Share
Date 05/06/2015
Author
Categories NoticiasPsicología

Una pareja de tres: tú, yo y el conflicto

Cuando todo va bien

Cuando comenzamos una relación de pareja todo parece perfecto. Cualquier cosa que hagamos o digamos es una novedad para la otra persona. Si ésta posee cualidades que nosotros no tenemos tendemos a admirarlas como especialmente deseables. Si, por el contrario, vemos en el otro características similares a las nuestras, nos alegra la coincidencia. En estas circunstancias cualquier tipo de interacción suele ser gratificante, y en todo caso desarrollamos la capacidad de aceptar y comprender.

No somos perfectos

Como seres imperfectos que somos todos poseemos vulnerabilidades ante determinadas circunstancias. Yo puedo ser extremadamente sensible a las críticas, ser emocionalmente muy dependiente o ser muy impulsivo. En todo caso somos la mejor versión posible de nosotros mismos dadas nuestra herencia genética, las circunstancias en las que hemos crecido y el entorno social que nos ha tocado vivir. Si hubiéramos tenido otro tipo de padres, si hubiéramos nacido en otro país, si perteneciéramos a otra cultura o viviésemos en otra época, seríamos diferentes. Es nuestra historia personal la que marca nuestro carácter, nuestra forma de ser y de reaccionar, y la que moldea nuestras vulnerabilidades.

El conflicto

Cuando nos vemos expuestos a aquellas circunstancias a las que somos vulnerables es cuando surge el conflicto. Desde esta perspectiva el conflicto no es bueno ni malo, se trata en realidad de una señal que nos avisa de que estamos siendo superados por las mismas.

Vivir en pareja supone exponernos a esas vulnerabilidades entrando en conflictos que nos ponen a prueba. Si somos capaces de superarlos estaremos aprendiendo y creciendo a nivel personal.

Los conflictos difíciles

Sin embargo, a veces surge un tipo especial de conflicto que no suele tener una fácil resolución, que suele ir empeorando con el tiempo y que no nos hace crecer, más bien nos hace sufrir en exceso. Parece como si cualquier posible solución empeorara la situación de la pareja. Y cada uno de los miembros comienza a percibir al otro de una forma diferente. Lo que antes eran rasgos deseables del otro ahora son defectos, lo que antes podíamos aceptar y comprender ahora lo vemos como muestras de intenciones ocultas. Una vez instalados en esta dinámica hemos caído en la trampa, somos una pareja de tres: tú, yo y el conflicto.

La trampa

Una trampa podría ser definida como un tipo especial de conflicto que enfrenta la vulnerabilidad de uno de los miembros de la pareja con la vulnerabilidad del otro miembro, de forma que ambas sean incompatibles para llegar a la resolución correcta.

Tomemos como ejemplo la historia de Pedro y María.

Él es una persona celosa que necesita constantemente saber dónde y con quién está María. Ella, que es emocionalmente dependiente, evita siempre los conflictos cediendo a las exigencias de Pedro. Debido a esta situación, María se encuentra cada vez más oprimida en la relación y se siente peor, por lo que se va distanciando de Pedro. Éste vive el alejamiento como una señal de que puede estar interesándose por otra persona, e intenta controlarla aún más, lo que provoca en María un mayor distanciamiento. Están entrando en un bucle que tiene difícil solución.

La solución

La solución no es pretender que nunca existan conflictos. Es imposible evitar el encontrarnos con situaciones conflictivas en cualquier ámbito de nuestra vida.

Tampoco es una solución que cada uno intente cambiar al otro para que se adapte a sus necesidades. Se trataría más bien de un trabajo conjunto para comprender y aceptar la historia personal de cada uno, desarrollando, además, la habilidad de reconocer cuando se está iniciando un conflicto y poder resolverlo antes de que éste se desencadene al completo. Comprender y aceptar nuestra historia personal nos permite además ser capaces de superar nuestras propias vulnerabilidades.

También se trataría de generar la tolerancia necesaria cuando los cambios resultan difíciles, teniendo claro que existen conductas que no pueden ser toleradas, como la violencia doméstica, el abuso de sustancias, las infidelidades o comportamientos compulsivos como el juego, conductas que requerirán de un tratamiento distinto al de una terapia de pareja.

Sigamos con el ejemplo de Pedro y María.

En lugar de que cada uno de ellos dedique esfuerzos para cambiar al otro, Pedro podría profundizar en el origen de su desconfianza hacia María y aprender a gestionar el malestar que le supone, y María podría profundizar en su incapacidad para defender su espacio vital. Cuando cada uno trabaja sus propias vulnerabilidades respetando las del otro es posible salir de la trampa y resolver los conflictos de una forma más eficaz.

Y si una vez que hemos comprendido el origen de nuestros conflictos llegamos a la conclusión de que no queremos seguir manteniendo la relación de pareja, siempre es preferible hacerlo de la forma menos dolorosa posible tanto para nosotros como para nuestros hijos, en el caso de que los tengamos … pero eso ya es tema de otro artículo.

TAGS psicologiaresolución de conflictosterapia de parejas
Prev Post
¿ Porqué nos deprimimos ?
Next Post
Procrastinación I: Todos sucumbimos a la procrastinación

Related

autoconocimientohábitospersonalidadpsicologia
Nuestra «forma» de ser
dolorpsicologiasufrimiento
Cómo evitar que nuestro dolor se transforme en sufrimiento
auto conocimeintopsicologiasinceridad
La sinceridad como camino de auto conocimiento
Hola, soy Juanjo !
Si quieres contactarme puedes hacerlo a través de las páginas Contacto o Pedir cita. Si lo prefieres también puedes enviarme un mensaje por Whatsapp al número 678437571. Horario de lunes a viernes de 09:00 a 14:00 y de 16:00 a 21:00 previa petición de cita.
Contacto
Pedir cita
Calle Pablo Mayayo 34
Entreplanta, Oficina 2
11201 Algeciras ( Cádiz )
Política de privacidad
©2020 JUANJO MORENO
Programa de Crecimiento Personal

Si quieres tener una experiencia de aprendizaje online grupal con Juanjo Moreno, puedes acceder a través del siguiente enlace.

Sal de tu Mente


Utilizamos cookies para ofrecerte la mejor experiencia en nuestra web.

Puedes aprender más sobre qué cookies utilizamos o desactivarlas en los ajustes.

Privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.

En esta web utilizamos las siguientes :

  • - PHPSESSID
  • - wordpress_logged_in_428803182d6a315194b1bd90d840f339
  • - wordpress_sec_428803182d6a315194b1bd90d840f339
  • - wordpress_test_cookie
Cookies de terceros

Esta web utiliza Google Analytics y Meta para recopilar información anónima tal como el número de visitantes del sitio, o las páginas más populares. Las cookies utilizadas son :

  • - GA1.1.1186542116.1624184826
  • - GA1.2.2144724802.1630659560
  • - _ga_GJ1S9B83L7
  • - Pixel de Facebbok

Dejar estas cookies activas nos permite mejorar nuestra web.